Trastorno Obsesivo-Compulsivo

“La tarea que nos debemos imponer no es sentirnos seguros, si no ser capaces de tolerar la inseguridad”
Erich Fromm

Trastorno obsesivo-compulsivo

Esta enfermedad se define por el sufrimiento intensamente desagradable y descontrolado en el que están implicados tanto los actos, como el pensamiento. La persona que lo sufre, vive inmersa en unas reglas aparentemente irracionales que, si no las cumple, siente un temor hacia algo catastrófico, y se sumergirá en la angustia, obligándole a acatar esas normas para neutralizarla.

Vivir sometido a esta rigidez supone un encarcelamiento social. La persona sabe que no tiene por qué hacer o pensar de esa forma tan estricta y se coloca en una posición de frustración constante, autoimponiéndose un estilo de vida que reconoce como innecesario. Es una fuente más de ansiedad y tristeza ser consciente de cuál es el problema y no conseguir hacérselo entender ni al entorno más cercano.

Cómo con todas las problemáticas en las que la persona deja de sentirse dueña de su vida, nuestro primer objetivo será devolverle el control que siente perdido siendo coherentes con esas normas que tiene fijadas, apoyándonos por ejemplo en técnicas de la terapia estratégica que ayudan a reducir o calmar la sintomatología a corto plazo para poder generar recursos propios y dar sentido a la obsesión.

 

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