Los seres humanos somos seres sociales y, como tales, necesitamos relacionarnos con otras personas y establecer vínculos. Entre todas las relaciones, la relación de pareja es sin duda la más importante para nosotros. Esta relación puede darnos o quitarnos más que cualquier otra, dependiendo de si funciona correctamente o no.

Las relaciones tóxicas no nos nutren, sino que nos hacen sufrir. ¿Te sientes atrapado en tu relación de pareja? ¿Los momentos de tristeza y desdicha son cada vez más frecuentes y prácticamente has olvidado qué es la felicidad? ¿Crees que tu pareja no te respeta y a menudo te hace daño con frases hirientes? En ese caso, puede ser que estés en la tela de araña de una relación tóxica.

Identificando relaciones disfuncionales

Muchas personas acuden a consulta en los centros psicológicos porque están viviendo relaciones disfuncionales con su pareja, lo cual las va deteriorando poco a poco. A veces son conscientes de ello y tienen claro cuál es el motivo de su infelicidad, pero otras veces no. Se sienten mal, pero no saben identificar qué es lo que está fallando realmente. Son víctimas de relaciones amorosas inadecuadas y no se dan cuenta ni saben qué hacer. Se han acostumbrado a su vida, la ven normal y no entienden por qué cada día están peor. Es por ello que es importante aprender a diferenciar entre las relaciones de pareja sanas y las tóxicas.

Características de una relación de pareja sana

Una relación de pareja sana debería ser un espacio para crecer tanto individualmente como con la otra persona. Debería fundamentarse en cinco pilares básicos:

  1. Admiración
  2. Confianza
  3. Respeto
  4. Aceptación
  5. Comunicación

Es esencial que cuando ambos miembros de la pareja se adapten el uno al otro, no sientan que están dejando de ser ellos mismos. Asimismo, una relación de pareja sana implica dar y recibir. La idea de dar sin esperar recibir nada a cambio no funciona.

En una relación sana también habrá conflictos, desavenencias, puntos de desacuerdo y discusiones. Pero esto jamás debería alejarnos, sino al contrario. Estar en una relación sana significa que te sientes tranquilo y en paz en ella, que la propia relación no es un problema más en tu vida o algo a lo que tienes que estar dando vueltas una y otra vez para conseguir que funcione.

¿Qué es una relación tóxica?

En contraste, una relación de pareja tóxica es aquella que nos hace sentir mal, ya sea en menor o mayor grado, porque crea ansiedad o sentimientos negativos; porque hay que hacer un enorme esfuerzo para que funcione; porque la relación merma la autoestima y eso lleva a pensar que uno no es lo suficientemente bueno o que no está a la altura; o simplemente porque no se mira en la misma dirección o la otra persona no nos llena.

Señales de una relación tóxica

  1. Falta de objetivos comunes: Cuando sentimos que con nuestra pareja no tenemos objetivos en común o no compartimos lo más básico, la relación generará frustración, irritabilidad, apatía, pena y mucha angustia.
  2. Esfuerzo desproporcionado: Se requiere un gran esfuerzo para que la relación fluya.
  3. Baja autoestima: La relación merma la autoestima, haciéndonos sentir insuficientes.
  4. Incompatibilidad: No se trata de cambiar a la otra persona, sino de aceptar que no encajamos y que así no la queremos.

Síntomas que indican que estás en una relación tóxica

¿Quieres saber si estás en una relación tóxica? Hay una serie de síntomas que indican con claridad que no estamos con la persona adecuada. Identificar estos signos es crucial para tu bienestar emocional y mental.

1. Dudas constantes

Si dudas de manera frecuente sobre si estás con la persona adecuada, alternando entre momentos de certeza y de incertidumbre, es una señal de alerta. Esta confusión puede indicar que la relación no está satisfaciendo tus necesidades emocionales.

2. Dependencia emocional extrema

Sentir que no puedes vivir sin tu pareja y que tu existencia es impensable sin su presencia refleja una dependencia emocional extrema. Esta dependencia puede impedirte tomar decisiones saludables y mantener una vida equilibrada.

3. Relación basada en la necesidad

Cuando la relación se basa más en la necesidad que en el deseo genuino de compartir la vida con el otro, se crea una dinámica insalubre. Esta necesidad constante puede asfixiarte emocionalmente y reducir tu independencia.

4. Falta de aceptación

Si hay muchas características de tu pareja que no te gustan y continuamente le exiges que cambie para poder estar bien a su lado, esto indica una falta de aceptación. Esta actitud genera tensiones y conflictos constantes que minan la relación.

5. Conflictos repetitivos

Los mismos conflictos se repiten una y otra vez, creando una sensación de agotamiento y frustración. La incapacidad de resolver estos conflictos y avanzar es una clara señal de una relación tóxica. Resolver problemas de manera constructiva es fundamental para una relación saludable.

6. Mala comunicación

La falta de comunicación efectiva, donde no se pueden discutir y resolver puntos de desacuerdo, es un síntoma clave de una relación tóxica. Si uno de los dos siente que no puede hablar con el otro o que la otra persona no se responsabiliza de sus acciones, la relación se estanca.

7. Rupturas y reconciliaciones repetidas

Las rupturas y reconciliaciones constantes, sin cambios significativos, indican una dinámica inestable y dañina. Este patrón refleja la incapacidad de ambos para resolver problemas de raíz y mantener una relación saludable.

8. Desigualdad de poder

Sentir que el poder en la relación lo tiene siempre la otra persona puede generar resentimiento y desequilibrio emocional. Esta desigualdad impide que la relación sea equitativa y mutuamente satisfactoria.

9. Incomprensión externa

Si las personas que te quieren no comprenden por qué sigues en la relación debido a sus incoherencias e irracionalidades, y prefieres no contarles más para evitar sus reacciones, esto puede ser un síntoma de aislamiento y manipulación emocional.

10. Aislamiento social y pérdida de vitalidad

Aislarte de tus amigos y perder la vitalidad y las ganas de disfrutar de la vida son señales graves de una relación tóxica. Este aislamiento puede profundizar tu malestar y hacer que te sientas atrapado sin saber cómo salir.

Reconocer estos síntomas es el primer paso para liberarte de una relación tóxica.

Los casos más habituales de relaciones tóxicas de pareja

¿Te esfuerzas mucho para que tu relación fluya y funcione? ¿Sientes que tu autoestima se merma y a menudo piensas que no eres suficiente? ¿Tu pareja no te llena y no miráis hacia la misma dirección? Todas estas situaciones pueden generarte sentimientos negativos y ansiedad, destruyendo tu autoestima poco a poco.

¿Cómo identificar una relación tóxica?

Al principio, esa persona te gustaba, veías cualidades en ella y te sentías bien a su lado. Sin embargo, llegó un momento en el que empezaste a sentirte mal por su forma de tratarte, pero pensaste que era algo puntual y no le diste importancia hasta que llegaste a normalizarlo. Aquí te presentamos algunos casos habituales en los que hay sufrimiento pero no amor.

Cuando ya no hay amor (pero lo hubo en el pasado)

Esta situación puede darse de dos maneras: estando aún dentro de la relación o después de que esta se acabe. En ambos casos hubo amor, pero este desapareció. A pesar de ello, te niegas a aceptarlo y sigues apostando por la relación a cualquier costo. La idealización del pasado y la resistencia a dejar ir generan un desgaste emocional y físico sin límites.

Cuando nunca ha habido amor de verdad

Existen casos en los que nunca ha habido amor genuino, como enamorarse de alguien que ya tiene pareja, mantener una relación de amantes que nunca progresa, o encadenar relaciones por miedo a la soledad. Estas situaciones están basadas en ilusiones y miedos que impiden una relación auténtica y saludable.

Las creencias erróneas acerca del amor que afectan a nuestras relaciones

Nuestras creencias tienen un papel clave en cómo nos sentimos y comportamos. Dirigen, manipulan y controlan nuestra manera de pensar, sentir y actuar. Si son positivas, nos fortalecen, pero si albergamos creencias negativas y limitantes, nos debilitan y nos hacen más vulnerables.

Creencias dañinas comunes

Algunas creencias sobre el amor y las relaciones de pareja pueden ser totalmente perjudiciales, porque nos hacen interpretar los hechos de manera incorrecta y nos impiden aceptar la realidad. Estas creencias nos llevan a aguantar situaciones que no deberíamos tolerar, atrapándonos en relaciones tóxicas que solo conducen a la infelicidad. Aquí algunos ejemplos:

  • Cuando te cases y formes una familia serás feliz: La felicidad no depende únicamente de tener una pareja o una familia.
  • Para que la relación funcione hay que luchar: Aunque todas las relaciones requieren esfuerzo, no debería ser una lucha constante.
  • Quien bien te quiere, te hará llorar: El amor no debería causar sufrimiento continuo.
  • Quedarte sin pareja a partir de los 40 es una desgracia: La felicidad y realización personal no dependen de tener una pareja.
  • A rey muerto, rey puesto, o un clavo saca otro clavo: Saltar de una relación a otra para evitar el dolor no resuelve los problemas subyacentes.
  • Si te esfuerzas y le das lo que quiere, volverá a quererte: El amor no debería depender de esfuerzos unilaterales y sacrificios constantes.

El porqué de las relaciones tóxicas

Es difícil hallar una sola causa de las relaciones tóxicas porque normalmente confluyen varios factores. Una relación siempre es cosa de dos, y aunque muchas veces el rol de víctima y de verdugo no están tan claros, otras veces sí se puede identificar a un miembro dominante y otro que asume el rol de víctima.

Perfil de la víctima en una relación tóxica

Quien asume el papel de víctima suele ser una persona insegura, con baja autoestima, que necesita muestras de cariño y afecto y teme a la soledad y el rechazo. Estas personas pueden aferrarse a una relación destructiva por miedo a seguir adelante. También puede tratarse de personas que priorizan su rol social de esposo/a y progenitor por encima de su bienestar psicológico.

Perfil dominante en una relación tóxica

El rol dominante no implica seguridad. Al contrario, suele ser una persona con gran inseguridad que intenta controlar al otro para esconder sus propias debilidades. Utiliza la manipulación y minimiza los esfuerzos de su pareja, con frases como “así me pagas después de todo lo que he hecho por ti” y “si me dejas, no encontrarás a nadie más”.

Identificar y comprender estos perfiles es esencial para abordar y superar las dinámicas tóxicas en una relación.

Seis pasos para liberarte de una relación tóxica y volverte a sentir bien

El sufrimiento no está ligado al amor y, por este motivo, es primordial que te liberes de este vínculo tóxico lo antes posible. Las alertas emocionales, como la ansiedad, la frustración y el desánimo, son señales claras de que estamos sufriendo. A continuación, te presentamos seis pasos imprescindibles para decir adiós a una relación tóxica y recuperar tu bienestar.

1. Analiza qué te aporta la relación

Pregúntate: ¿Qué cosas positivas me aporta esta relación? Es fundamental hacer un balance honesto y objetivo de los aspectos positivos y negativos. Este análisis te ayudará a comprender si realmente hay algo valioso que merezca ser salvado o si los aspectos negativos superan a los positivos.

2. Reflexiona sobre por qué sigues en la relación

¿Por qué sigo aquí? Piensa en lo que te mantiene atrapado en la relación. Identifica tus miedos: ¿tienes miedo a la soledad, al fracaso, al qué dirán? Reconocer estos miedos es el primer paso para enfrentarlos y superarlos.

3. Evalúa la coherencia de tus miedos

Toma consciencia de si esos miedos son coherentes y si te están protegiendo de un peligro real o imaginario. Pregúntate: ¿Qué ocurrirá si esa persona deja de estar en mi vida? ¿La necesito realmente? Este ejercicio te permitirá ver si tus miedos son racionales o si son barreras que te impiden avanzar.

4. Habla con personas de confianza

Explica a personas de confianza lo que te ocurre, cómo te trata tu pareja y por qué esa relación te hace sentir mal. Busca apoyo en personas que sabes que te quieren de verdad y desean tu bienestar. A veces, una perspectiva externa puede ayudarte a ver la situación con mayor claridad.

5. Pide ayuda profesional si es necesario

Si sientes que no puedes manejar la situación por ti mismo, no dudes en pedir ayuda a un profesional. Un psicólogo puede ofrecerte el apoyo y las herramientas necesarias para enfrentarte a esta situación, ya sea a través de una terapia de pareja para intentar salvar la relación o mediante una terapia individual para ayudarte a encontrar la fuerza para poner fin a la relación.

6. Responsabilízate y pasa a la acción

Una vez hayas reflexionado y obtenido apoyo, es crucial que te responsabilices y tomes los pasos adecuados para cortar la relación tóxica. Esto puede ser difícil y doloroso, pero es un paso necesario para recuperar tu salud emocional y empezar a construir una vida más plena y satisfactoria.

Busca ayuda profesional

Recuerda, amar no significa anularse. El amor sano es aquel en el cual ambos miembros pueden crecer como personas porque se nutren mutuamente en una relación de iguales, no de dominador y sumiso. Salir de una relación tóxica puede ser complicado, especialmente si llevas mucho tiempo en ella, pero es posible con el apoyo adecuado y la determinación de buscar tu bienestar.

Reconocer que necesitas salir de una relación tóxica y tomar medidas al respecto es un acto de amor propio. Recupera tu vida y bienestar, y permite que tu verdadero yo florezca sin las cadenas de una relación destructiva.

En Terapéutica en Alza, entendemos lo difícil que puede ser enfrentar estos desafíos emocionales y dar el paso hacia una vida más saludable y feliz. Estamos aquí para ofrecerte el apoyo y las herramientas necesarias para superar esta etapa. Con un enfoque empático y profesional, te ayudaremos a reconectar contigo mismo/a y a construir una relación sana y equilibrada contigo y con los demás.

No estás solo/a en este camino. Buscar ayuda profesional es un signo de fortaleza y un paso crucial hacia tu bienestar. Contáctanos en Terapéutica en Alza y comienza hoy el viaje hacia una vida libre de relaciones tóxicas. Estamos aquí para acompañarte en cada paso del camino.

Miguel Ángel Solano Bes

Psicólogo especialista en terapia de pareja y sexología. Cocoordinador de voluntariado en Fundación Down Zaragoza para la discapacidad intelectual.

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