Psicólogo especialista en ansiedad en Zaragoza
Terapia de ansiedad
Terapia Presencial u Online. ¡Tú eliges!
Con frecuencia habrás sentido que tratas de controlar todas las situaciones, incluso te castigas si no lo consigues y te presionas pensando en lo que “debería ser”. Sin embargo, cada vez te cuesta más, te agobias y te supone una gran carga personal.
En el tratamiento para la ansiedad, aprenderás a controlar lo que depende de ti y no sentirás agobio por dejar pasar todo lo demás. Las personas que han superado estas mismas situaciones nos suelen decir que es como “quitarse una losa de encima”.
La experiencia de nuestros pacientes de ansiedad
La ansiedad es uno de los motivos de consulta más frecuentes hoy en día. A veces aparece como un estado de alerta sostenido, ligado al ritmo de vida, la presión laboral, las responsabilidades familiares o los problemas personales que se van acumulando. Otras veces irrumpe de golpe, con una intensidad que asusta mucho: palpitaciones, sensación de ahogo, mareo, miedo a perder el control o a que esté ocurriendo algo grave.
En ambos casos, la experiencia puede volverse muy limitante. Hay personas que viven con una preocupación constante y un desgaste que se cronifica poco a poco. Otras empiezan a temer que la ansiedad vuelva a aparecer en cualquier momento y organizan su vida alrededor de ese miedo. Cuando esto ocurre, la ansiedad deja de ser una señal útil y se convierte en una fuente constante de malestar.
La ansiedad, ya aparezca como una activación constante o en forma de crisis repentinas, suele venir acompañada de síntomas físicos. Molestias gastrointestinales, tensión muscular, alteraciones del sueño o problemas dermatológicos son más comunes de lo que parece. En ocasiones aparecen pronto y, si no se abordan, pueden acompañar a la persona durante años.
En Terapéutica en Alza trabajamos desde la psicoterapia para la ansiedad para que entiendas qué te ocurre, aprendas a regular tu sistema nervioso y recuperes calma y control en tu día a día.
Claves de la terapia de ansiedad
Comprender qué te ocurre
Entender cómo funciona la ansiedad y por qué aparece es el primer paso para dejar de temerla. La psicoeducación reduce la sensación de descontrol y ayuda a interpretar los síntomas con más claridad.
Regulación emocional y corporal
Aprenderás a identificar las señales de tu cuerpo (activación, tensión, respiración acelerada) y a regular emociones intensas como el miedo o la preocupación antes de que escalen.
Cambiar patrones
Trabajaremos pensamientos y conductas que alimentan la ansiedad (anticipación, evitación, hipercontrol, autoexigencia), sustituyéndolos por respuestas más ajustadas y funcionales.
Recuperar la calma
El objetivo no es “borrar” la ansiedad, sino aprender a gestionarla para que deje de condicionar tus decisiones, tu energía y tu libertad. Recuperarás el control sobre ti y sobre tus emociones.

¿Qué síntomas suelen indicar que es buen momento para pedir ayuda?
Los síntomas más comunes incluyen nerviosismo o tensión constante, aumento del ritmo cardíaco, sensación de peligro, sudoración, temblores, respiración acelerada, dificultades de concentración, problemas para conciliar el sueño o insomnio, escozor en la piel/dermatitis y molestias gastrointestinales.
Si notas que te preocupas “demasiado” y esto repercute en el trabajo o en tus relaciones, o si esas preocupaciones te generan malestar, la terapia de ansiedad puede ser un buen punto de apoyo. Y si ante el estrés lo que aparece es tristeza mantenida, estallidos de ira o estrategias evitativas (por ejemplo, consumo de alcohol), también conviene pedir ayuda para aprender a regular de otro modo.
¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad?
Inquietud, Sensación de pánico, Sentirse al límite, Irritabilidad, Impaciencia, Mareos, Somnolencia y cansancio, Latidos cardíacos irregulares (Palpitaciones), Falta de aliento, Dificultad para dormir, Dolores de cabeza, Sudoración.
Crisis de ansiedad
Las crisis de ansiedad pueden ser recurrentes y aparecer sin motivo, aunque del mismo modo, también pueden existir desencadenantes concretos que disparen esta reacción basada en la supervivencia y generen verdaderos problemas vitales. Estos desencadenantes pueden ser volar en avión, subirse a un ascensor, salir a la calle, fobia social, ansiedad generalizada…
Cuando el tipo de ansiedad tiene nombre propio
La ansiedad puede sentirse de muchas maneras: desde una preocupación constante que no se apaga hasta un miedo muy intenso ante algo concreto. No funcionan igual, y por eso cada una tiene su propio mecanismo y su recorrido terapéutico:
Toma el control de la situación
¿Sientes incomodidad o nerviosismo? La ansiedad es la respuesta natural de nuestro cuerpo al estrés y una de las causas más común para acudir a la consulta.
Juan Fernández-Rodríguez Labordeta
Psicólogo General Sanitario (Núm. de colegiado: A-02427)
Adrián Pino Bonacho
Psicólogo General Sanitario (Núm. de colegiado: A-02429)
Rebeca Aznar Gregorio
Psicóloga General Sanitaria (Núm. de colegiada: A-03412)
¿Cuáles son las principales causas de la ansiedad?
Factores que influyen en su aparición
La ansiedad (o un trastorno de ansiedad) rara vez tiene una sola causa. A veces responde a una etapa puntual de alta demanda y, cuando el contexto cambia, baja. Otras veces es la suma de varios factores que se han ido acumulando.
Entre los factores más frecuentes están:
- Predisposición biológica y genética, que puede aumentar la sensibilidad a la activación.
- Rasgos de personalidad (por ejemplo, tendencia a la preocupación, timidez marcada o visión pesimista) que facilitan la anticipación.
- Experiencias difíciles o trauma, que pueden dejar al cuerpo en alerta.
- Otros problemas de salud mental, que elevan la probabilidad de vivir angustia y pánico.
- Falta de herramientas de regulación emocional, no por “culpa” de la persona, sino porque nadie le enseñó a leer y responder a las señales del cuerpo.
Muchas personas describen la ansiedad como pánico, inquietud y miedo persistente. Cuando no se aborda, puede afectar de forma seria a la vida familiar, social y laboral.
¿Qué tipos de ansiedad existen?
Hay distintos cuadros relacionados con la ansiedad. Sirven como orientación, pero cada caso necesita una evaluación individualizada. Lo importante no es la etiqueta, sino el malestar y sus consecuencias en tu vida.
- Agorafobia: evitación de lugares o situaciones donde sientes que podrías quedarte atrapado, expuesto o indefenso, sufrir una crisis de ansiedad en público, desmayarte o no tener una salida fácil ni ayuda cercana.
- Ansiedad debida a enfermedad médica: síntomas de ansiedad o pánico vinculados a un problema físico duradero.
- Ansiedad generalizada (TAG): preocupación extensa y persistente por asuntos cotidianos.
- Trastorno de pánico: episodios repetidos de miedo intenso que alcanzan su pico en minutos.
- Mutismo selectivo: dificultad marcada (habitualmente en infancia) para hablar en contextos concretos.
- Ansiedad por separación: miedo intenso ante la separación de figuras de cuidado, más frecuente en infancia.
- Ansiedad social (fobia social): miedo a la evaluación, la vergüenza o el rechazo en situaciones sociales.
- Fobias específicas: ansiedad intensa ante un objeto o situación concreta.
- Ansiedad inducida por sustancias: síntomas asociados al uso o retirada de determinadas sustancias o fármacos.
¿Por qué realizar un tratamiento para la ansiedad?
Cuando la ansiedad limita tu vida
Las crisis de ansiedad pueden generar una sensación de indefensión muy intensa. Cuerpo y mente entran en modo “alarma” como si existiera un peligro inmediato, aunque objetivamente no lo haya.
Cuando los ataques aparecen en situaciones cotidianas (trabajar, conducir, salir, relacionarte), la ansiedad empieza a reducir tu libertad. Es habitual que surjan evitaciones y que la vida se organice alrededor del miedo.
Muchas personas conviven con la ansiedad durante meses o años, normalizándola o pensando que “ya pasará”. Mantener una activación elevada de forma prolongada desgasta: cansancio, irritabilidad, dificultades de memoria, alteraciones del sueño o sensación constante de estar sobrepasado.
La psicoterapia para la ansiedad va más allá del síntoma. No solo buscamos aliviar la crisis, sino entender qué factores sostienen el estado de alerta y qué respuestas —sin darte cuenta— pueden estar reforzándolo.

Beneficios del tratamiento para ansiedad y ataques de pánico
Buscar ayuda a tiempo evita que el problema se cronifique. Cuando hay ataques de pánico, es frecuente desarrollar conductas evitativas por miedo a que aparezca otra crisis.
La psicoterapia puede ayudarte a:
- Comprender cómo influyen los pensamientos en los síntomas y detectar patrones que elevan la activación.
- Reducir frecuencia e intensidad de las crisis, aumentando la sensación de seguridad interna.
- Afrontar de forma gradual y respetuosa las situaciones temidas, sin exposiciones bruscas.
- Disminuir evitaciones que limitan la vida personal, social o laboral.
- Prevenir complicaciones como el ánimo deprimido asociado al desgaste prolongado.
Además, el proceso terapéutico deja recursos que no se quedan “solo” en la ansiedad. Sirven para afrontar futuros momentos de estrés con más calma y claridad.
Afronta tu ansiedad hoy mismo
Tratamiento de ansiedad en Zaragoza en Terapéutica en Alza
En Terapéutica en Alza te acompañamos en un proceso personalizado para identificar el origen de tu ansiedad, comprender qué la mantiene activa y aprender a gestionarla de forma diferente.
Trabajaremos para detectar los factores que favorecen los síntomas a nivel emocional, relacional y contextual (familia, pareja, amistades, trabajo, historia personal). Desde ahí, iremos incorporando herramientas y cambios sostenibles para recuperar tranquilidad.
El tratamiento se adapta a tu ritmo, a tu momento vital y a tus necesidades concretas. Y si lo necesitas, también puedes realizar el proceso en modalidad online, con la misma estructura y cercanía.
¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad es una respuesta frecuente cuando hay estrés elevado. Se vive como una mezcla de activación física y tensión mental que puede volverse persistente.
¿Cuáles pueden ser las causas de un trastorno de ansiedad?
Las causas pueden ser múltiples y conviene evaluarlas caso a caso. Suele aparecer cuando la persona vive que ciertas circunstancias la sobrepasan y no está encontrando respuestas eficaces. En terapia exploramos qué lo está disparando y qué lo está manteniendo.
¿Cómo sé si tengo ansiedad?
Suele ser una señal cuando el malestar se prolonga. Miedo y preocupación pasan a ocupar demasiado espacio e interfieren en el día a día: concentración, descanso o relaciones.
¿Cómo se trabaja la ansiedad en terapia?
En terapia trabajamos para identificar la ansiedad, observar en qué contextos aparece y evaluar qué respuestas la aumentan o la reducen. El foco está en comprender, regular y recuperar libertad, sin luchar de forma rígida contra tu experiencia.
¿La ansiedad se cura?
Hablamos de aprender a gestionarla. Muchas personas logran una mejoría clara cuando reducen el estrés sostenido, comprenden su patrón y recuperan recursos de regulación.
¿Cuáles son los síntomas de una crisis de pánico?
Suelen incluir sensación de peligro, miedo a perder el control, sudoración, temblores, dolor torácico, dificultad para respirar, mareos o sensación de desmayo.
¿La ansiedad afecta a la capacidad intelectual?
No reduce la inteligencia. Lo que suele afectar es la concentración y la memoria a corto plazo, por el exceso de activación y la rumiación.
¿Cómo se tratan las crisis de ansiedad?
El tratamiento suele incluir comprender por qué aparecen, reducir el miedo a la propia crisis, aprender a regular el cuerpo (detectando señales tempranas) y trabajar pensamientos que mantienen la activación. Cuando hay evitación, se plantea una exposición gradual y segura, respetando el ritmo de la persona.
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